Año 1541. El año del viento.

Cuatro ciudades. Cuatro esquinas de un mundo que se está inventando a sí mismo sin saber todavía en qué se va a convertir. Santiago de los Caballeros, a los pies de un volcán que un día la va a enterrar. Quito, ciudad incaica y española a la vez, sin haber terminado de decidir cuál de las dos es. Santo Domingo, de piedra blanca, corazón del mundo nuevo. Un valle verde junto al río Mapocho, donde una ciudad todavía no tiene nombre y ya tiene enemigos.

Corazones Indianos es un ciclo de cuatro novelas que recorre la América hispana del año 1541 a través de ocho protagonistas —Alonso y Zasnil, Tupaq, Julio, Cristóbal y Ayelén, y quienes los acompañan— que cruzan lenguas, mares y desiertos sin saber que están a punto de cruzar también los límites que su época les ha marcado. Soldados, intérpretes, expedicionarios y las mujeres y hombres de las tierras a las que llegan: todos aprenden, cada uno a su manera, que el viento no entiende de fronteras ni de sangres ni de los nombres que los hombres ponen a las cosas para creer que las poseen.

Hay conquista en estas páginas, y hay también su reverso: la crueldad de los que llegan y la de los que defienden lo suyo, porque ningún bando tiene el monopolio de ninguna de las dos cosas. Hay un volcán que va a hacer historia real destruyendo una ciudad entera. Hay un río que nadie ha navegado nunca de principio a fin. Hay una isla que se cree el centro del mundo. Hay una guerra que empieza el mismo día en que empieza una ciudad. Y en medio de todo eso, en los lugares más improbables y en los momentos menos oportunos, hay amor: el que se construye palabra a palabra en el idioma de quien lo recibe.

Cada novela se sostiene sola. Juntas, las cuatro dibujan un friso: el de un continente entero aprendiendo, a la fuerza y a veces a pesar de sí mismo, a mirar de frente a quien no se le parece.

El ciclo nace de un aula de Sistemas Microinformáticos y de un grupo de alumnos —muchos de ellos con raíces en ese mismo continente— que convirtieron un relato corto en cuatro novelas. He construido Corazones Indianos sobre hechos históricos verificables y ciudades que existieron de verdad, para tender un puente hacia la historia de un continente que es origen y raíz de una parte muy significativa de quienes primero lo leyeron.

El Viento del Agua · El Viento de la Serpiente · Vientos del Caribe · La Ciudad del Viento

Cuatro vientos. Cuatro tierras. Un mismo corazón que aprende a latir en el umbral entre dos mundos.

Los cuatro libros del ciclo:

  • El Viento del Agua — Guatemala
  • El Viento de la Serpiente — Amazonas
  • Vientos del Caribe — Santo Domingo y Nicaragua
  • La Ciudad del Viento — Chile

El viaje empieza donde termina la orilla conocida.